Resumen

La educación ha sido considerada un motor de desarrollo social, cultural y económico. Por su intrínseco poder formativo en la totalidad de las dimensiones humanas, se espera que de ella provengan la mayoría de las transformaciones de la sociedad. La implicación no es meramente de saberes científicos, sino de actitudes, normas y valores que posibiliten el pleno desarrollo de las capacidades
y habilidades mentales, físicas y espirituales.