Resumen

Este artículo muestra desde una perspectiva de las organizaciones exitosas, cómo en un extremo, por la presión de alcanzar el éxito, estas organizaciones se convierten en organizaciones tóxicas, porque atentan marcadamente contra la salud de sus trabajadores y empleados, generando conflictos organizacionales que en algunos casos pueden ser beneficiosos, porque desarrollan la capacidad y creatividad de los empleados en beneficio de la organización misma; o pueden generar conflictos negativos, porque obstruyen el desarrollo normal de la organización, atrofiando su
creatividad y generando un ambiente laboral poco propicio para la salud de sus empleados, repercutiendo negativamente en la productividad y desarrollo del objeto social de la empresa.