Resumen

La educación comienza con el nacimiento. Ello exige el cuidado temprano y la educación inicial de la infancia, lo que puede conseguirse mediante medidas destinadas a la familia, la comunidad y las
instituciones, según convenga. No surge la necesidad de la educación de la primera infancia por el bien de los niños, sino de la necesidad de la madre trabajadora, lo que evidentemente no es lo
mismo, relegando la educación de la infancia a un mero programa de cuidado, muchas veces salpicando de falsas connotaciones educativas, que para nada tienen en cuenta las etapas de  prendizaje del niño, sus posibilidades, sus limitaciones, y muchas veces desperdiciando el potencial de los mejores años para encauzar el desarrollo del niño de una manera eficiente y adecuada.