Resumen

“No pierdas el tiempo”, es una frase coloquial que muchas veces escuchamos de boca de nuestros padres, docentes, seres queridos, amigos, etc., pero en realidad, ¿cuántas veces reflexionamos en el trasfondo de esa cuestión?, sobre sus implicaciones en nuestra vida. En medio de las prisas es bueno saber que una persona que viva en promedio 75 años, consume las horas de su existencia durmiendo (25 años), viendo televisión (8,3 años), trabajando (7,5 años), comiendo (6 años), limpiando la casa (5 años), esperando en citas (5 años), aseándose (4,1 años), soñando (4 años), leyendo libros (6,9 meses), haciendo deporte (4,4 meses), buscando cosas perdidas (3 meses), organizando su apariencia física (87 días).  Todo es pérdida de tiempo, pero en realidad la era en la que nos ha tocado vivir demuestra que es este el tiempo cuando se puede decir objetivamente que tenemos mucho tiempo para aprovechar.