Resumen

Lafilosofíaadventistadelasaludestá soportada por una clara, significativa y solvente evidencia bíblica (Pinzón Gómez, 2013), constituyéndose en una de los pilares fundamentales de la fe de la organización (Iglesia Adventista del Séptimo Día, 2006); ampliada y reinterpretada por White en el siglo XIX (White, 2010), se extiende hasta el siglo XXI, habiendo acumulado un abundante y sólido
acervo científico, especialmente desde las aportaciones de la epidemiología conductual (Gálvez-Vivanco, 2002), nutricional (Fraser, 2003) y la salud pública basada en la evidencia (Friis y Seller, 2009). La importancia científica del modelo de salud adventista toma significativa importancia en la medida en que desde hace más de 50 años Pinzón-Gómez (2013) y Beeson (1999), estudios aleatorizados en países desarrollados como los de Beeson, Mills, Phillips, Andress y Fraser (1989); Mills, Beeson, Phillips y Fraser (1989); Beeson (1999); Fonnebo y Helseth (1981); GuerreroMontoya y Salazar (2010); Buettner (2008); Jenson (1993); Berkel Waard (1983); y Kuratsume, Ikeda y Hayashi (1986), demuestran sus significativos resultados en materia de salud pública referidos a la prolongación de la esperanza de vida (9,4 años) y reducción de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT). Igualmente destacados y no menos significativos las acciones e impactos
en materia de educación sanitaria a nivel universitario, servicios de salud de calidad, industrias alimenticias y soporte humanitario en situaciones de desastre.